Frutas sin semillas

 
 

Cuando los granos de polen llegan al estigma de una flor comienza una cadena de eventos destinada a terminar con la producción de semillas rodeadas del tejido que llamamos fruta. Las frutas protegen y ayudan a la dispersión de las semillas: algunas tienen espinitas para adherirse al pelaje de los animales, otras tienen alas para volar con la brisa y muchas poseen una dulce y nutritiva pulpa que recompensa la visita del animal que las consume y deja caer las semillas en otro lugar. Ocasionalmente el ovario de la flor se desarrolla y produce una fruta sin la llegada de polen, o con la llegada de éste pero no produce semillas viables. En el primer caso (partenocarpia) el producto es una fruta sin semillas. mientras que en el segundo (estenoespermocarpia) las semillas son infértiles y tan pequeñas que pasan desapercibidas.


Ejemplos de partenocarpia son el guineo, la piña, la pana y las variedades de pepinillos, chinas y toronjas sin semillas. Los melones y las uvas sin semillas son ejemplos de estenoespermocarpia. Las variedades de guineo se han producido cruzando dos especies de Musa nativas del sureste de Asia, seguido por cruces adicionales y selección artificial. Cada mata de guineo es un pseudotallo producto de un cormo o tallo subterráneo. Cada pseudotallo produce un racimo de guineos y luego muere. Estas plantas son por lo tanto incapaces de reproducirse sexualmente y dependen de nuevos pseudotallos que brotan del suelo. El ser humano se encarga de propagarlas.

John Lubbock dijo que lo que se encuentra depende mayormente de lo que se busca. Encontré esta imagen mientras buscaba patrones interesantes. Al ser humano le atraen la simetría y la repetición, así que busca con ojo de fotógrafo y crearás imágenes impactantes. Nikon D90, 150-500 mm (450 mm), ISO 400,  1/125 s, f/8, luz natural.

Musa acuminata x M. balbisiana