Germinación

 
 

¿Sabes cómo se forman las semillas, qué hay en el interior de las mismas y cómo dan origen a una nueva planta? Las semillas se forman en el ovario de la flor a partir de la unión del núcleo de un grano de polen con el núcleo de un óvulo. El embrión producto de esta unión comienza a crecer y a acumular alimento que es rodeado por una cáscara o capa protectora. Todos los embriones formados en una flor quedan agrupados en una misma fruta, en este caso una vaina con semillas consecutivas. El embrión permanece dormido hasta que las condiciones para germinar sean adecuadas. El requisito principal para que el embrión despierte es la presencia de agua.


La semilla absorbe agua, se expande y raja la cáscara. Simultáneamente el embrión se activa y sus enzimas comienzan a digerir la reserva de alimento que necesita para crecer. Lo primero que sale de la semilla es la raíz, seguida más tarde por el primer tallo y las primeras hojas. Aunque la habichuela y muchas otras semillas no requieren luz para germinar, la luz es necesaria para que las hojas lleven a cabo fotosíntesis y el embrión comience a producir su propio alimento. Las habichuelas que germinan en la oscuridad, como los brotes de soja (bean sprouts) se alargan en búsqueda de la luz, pero permanecen pálidas y mueren luego de agotar su alimento. La germinación también requiere oxígeno para el proceso de respiración celular que le permite al embrión usar la reserva de alimento.

Phaseolus vulgaris

Mi hija Chantal hizo un experimento con semillas de habichuela. Al final tomamos fotos para documentar los resultados. Para obtener esta imagen pinché el grano con un pequeño alambre por la parte posterior, de modo que quedara en el aire sobre un fondo de terciopelo. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200,  1/200 s, f/36, flash anular.