Estrategias reproductivas

 
 

En la naturaleza hay dos estrategias reproductivas principales: la reproducción asexual y la sexual. En la primera el organismo se reproduce sin necesidad de buscar pareja. Todos los rotíferos de la Clase Bdelloidea, por ejemplo, son hembras. No hay machos en este grupo de pequeñísimos invertebrados, las hembras simplemente ponen huevos que producen más hembras. Otro ejemplo es la mata de guineos, la planta florece pero las flores son estériles y las frutas no tienen semillas; la reproducción depende de los hijos que brotan de la base de la planta. En la reproducción sexual sucede intercambio de material genético entre dos organismos y la hembra produce hijos que tienen características de ambos padres.


Aunque puede parecer que la reproducción asexual es más ventajosa porque los organismos no tienen que gastar energía buscando pareja, la ventaja de la reproducción sexual está en la variación que genera el intercambio genético. Las poblaciones de estos organismos están mejor adaptadas para sobrevivir cambios ambientales que aquellas donde todos los individuos son idénticos. El desarrollo de resistencia a los insecticidas, por ejemplo, surgió debido a la diversidad genética de las poblaciones; aunque el insecticida mató inicialmente a casi todos los individuos, los pocos resistentes pasaron a sus hijos los genes de resistencia. Dysdercus andreae vive en las Bahamas, las Antillas Mayores y algunas de las Antillas Menores, donde se alimenta de las frutas de varias malváceas, siendo la emajagüilla (Thespesia populnea) su hospedero favorito. La hembra está a la izquierda.

Tomé esta foto en el Refugio de Aves de Boquerón. Buscaba algo interesante que retratar y encontré  un grupo de insectos con llamativos colores rojo y negro. Me llamó especialmente  la atención esta pareja de enamorados. Nikon D90, 105 mm macro, ISO 200,  1/200 s, f/22, flash anular.

Dysdercus andreae